Descripción
Pinto mi Raya surge en 1990 como un espacio alternativo o galería de autor, dentro del marco de otros antros similares promovidos por artistas de nuestra setentera generación (también conocida como la Generación de los Grupos) como fueron El Archivero o La Agencia y los de otros artistas más jóvenes como los de La Quiñonera y el Salón des Aztecas. La sede original de esta mini-galería clandestina fue Sombrerete #505 en la Colonia Condesa.
Nuestro objetivo original fue crear un espacio que, a diferencia de museos y galerías, permitiera mostrar obra lúdica y crítica, subrayando la importancia del proceso. Desde entonces, más que presentarle al público una visión depurada de la producción artística, nos interesa promover interacciones, por lo que el criterio de selección de nuestras curadurías y proyectos siempre ha sido inclusivo. También nos apasiona la colaboración.
Esta experiencia nos llevó a detectar algunos de los problemas más graves de nuestro sistema artístico y poco a poco nos fuimos transformando en una plataforma desde la que organizamos proyectos de arte conceptual aplicado, termino que acuñamos para definir las piezas de arte conceptual que además de cualquier valor estético y/o artístico, buscan intervenir de manera práctica su entorno, que buscan su solución. O como siempre decimos, buscamos lubricar el sistema artístico para que funcione mejor. También decidimos volvernos nómadas.
Pinto mi Raya es un proyecto independiente, pero sin prejuicios para trabajar con todos los miembros del sistema artístico. Seguramente no es viable, ni práctico, pero nos divierte y nos apasiona tanto como cuando al echar un voladito, la moneda, de pura chiripa, cae de canto...su tercera cara.
En este sitio encontrarás un recorrido del mapa conceptual que hemos trazado en este proyecto que se llama Pinto mi Raya.